Nuestros Pasacalles conllevan un argumento, un trabajo actoral, una escenografía …, y todos los elementos de una obra de teatro “convencional”. Sin embargo, el espacio escénico por el que apostamos no es nada convencional: hemos abandonado el escenario y el patio de butacas, para apostar por la calle; la calle como lugar de diversión, de entretenimiento, de encuentro vecinal y de convivencia lúdica y creativa.
En lugar de esperar que la gente venga al teatro, «LA DUDA» le lleva el teatro a su calle, a su plaza, a la puerta de su casa.
En nuestros pasacalles incorporamos todos aquellos elementos que necesita un “espectáculo de calle” para tener la suficiente viveza y expresividad que permita captar la atención y el interés del público y situarlo en una actitud de participación: zancudos, malabaristas, gigantes, cabezudos, artefactos teatrales de gran altura y volumen, pirotecnia, escupefuegos, percusión y música en directo...
Chariot 






